Estaba atendiendo el kiosco cuando un hombre ingresó a pedirle una gaseosa. En cuestión de segundos, fue del otro lado del mostrador y comenzó a sacarle el dinero de la caja. “Dame toda la plata o te quemo”, recordó que la amenazó.

En medio de la escena violenta, su hermana de 10 años salió corriendo, al mismo tiempo que entró su marido. “Ve la situación, se encegueció y lo único que quería era sacarlo”, aseguró aún nerviosa. Los vecinos, alertados por los gritos, salieron a defenderlos y lincharon al motochoro.

Tras la repercusión en las redes sociales porque la joven estaba con su bebé en brazos cuando enfrentó al delincuente, se mostró arrepentida y al borde del llanto. “Cuando veo el video me quiero morir. A eso no lo tendría que haber hecho con mi hija. Pero no lo pensé, salí como una loca”, reflexionó.

“Leía que la gente decía, ‘¡qué inconsciente, cómo va a salir!’. No soy una inconsciente. Hoy mi consciencia me está matando“, sentenció. El hecho ocurrió en barrio Sargento Cabral. Días después, desconocidos pasaron por la vereda del local y dispararon al aire. Los dueños temen por sus vidas.

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